(Años antes de) las aventuras de Iris

El Epílogo de “Agenda para la gestión municipal 2015-2019″ no representa, por primera vez, un futuro alejado tres décadas en el futuro en el que la Secretaria de Ayuntamiento Iris, nacida en 2012, se encuentra en pleno rendimiento, sino el pasado de ese futuro, localizado en el año 2020, ubicado un lustro por delante de la fecha de edición de la citada obra y tan solo dos años y medio en nuestro futuro; fecha importante porque se corresponde ya con la siguiente legislatura, en la cual ni nos planteamos que la Administración siga siendo ineficiente. En la narración aparece, esta vez con un menor protagonismo pero sin perder ni un ápice de intensidad, una jovencísima Iris. Sigue leyendo

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Las aventuras de Iris (III)

La tercera parte de las aventuras de Iris se corresponde con el Epílogo de “MANUAL PARA LA GESTIÓN INTELIGENTE DEL AYUNTAMIENTO”, que escribimos en 2013-2014. En esta ocasión nuestro viaje en el tiempo a 30 años vista nos lleva a nada menos que 2044. Cambio climático, Audi A19, Ipad 22, prótesis transtibiales, impresora 3D, documentos guardados en soportes de ADN y, cómo no, los últimos coletazos de la resistencia al cambio… ¡Y por fin se revela el aspecto de Iris!

“No pienso nunca en el futuro porque llega muy pronto” (Albert Einstein)

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Las aventuras de Iris (II)

La segunda parte de las aventuras de Iris (ver Las aventuras de Iris (I)) se corresponde con el Epílogo de “Hoja de ruta hacia la Administración local electrónica”. En esta ocasión nuestro pequeño relato de Ciencia Ficción Administrativa (CiFiA), se traslada nuevamente tres décadas en el futuro con respecto al momento en el que escribimos el libro (2011). Como dijimos entonces, es casi imposible el concebir el escenario sociotecnológico y organizativo que tendremos dentro de treinta años. Es por ello que esta historia no consiste en otra cosa que un ejercicio de imaginación: “cualquier parecido con la (futura) realidad será pura coincidencia…Sigue leyendo

Las aventuras de Iris (I)

El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad”. Victor Hugo

¿Saben lo que tienen en común nuestras obras “Estudios sobre modernización de la Administración Local”, “Hoja de ruta hacia la Administración local electrónica”,“MANUAL PARA LA GESTIÓN INTELIGENTE DEL AYUNTAMIENTO” y “Agenda para la gestión municipal 2015-2019″? Pues un Epílogo de Ciencia Ficción Administrativa (CiFiA, un nuevo género) que tiene como protagonista a una joven Secretaria de Ayuntamiento llamada Iris, quien ahora mismo sería una niña y según los relatos comenzará a trabajar en la administración a finales de los años 30 del presente siglo. Arrancamos con la primera parte de sus aventuras, ambientada en 2039, exactamente tres décadas después de la edición de nuestro libro “Estudios sobre modernización de la Administración Local”, del cual constituye su Epílogo. Da vértigo pensar que ya han transcurrido 8 de esos 30 años. Tómese como una lectura lúdica, nada más.

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Especial Reyes: frases de superhéroes aplicables a la gestión pública

Estos días pertenecen a los niños, no a los que por total inmadurez son incapaces de llegar a pactos para formar Gobiernos, sino a los niños de verdad. Esto, sumado al hecho de que NosoloAytos no sólo es Aytos, y a nuestra afición por las grandes frases, las grandes reflexiones, demostrada en  30 pensamientos de grandes sabios aplicables a la moderna gestión pública y 30 pensamientos de grandes sabias aplicables a la moderna gestión pública, nos lleva, estando tan próximo el día de Reyes, a reunir las gotas de sabiduría de los héroes y superhéroes más eruditos de la ficción. Son consejos para la vida, pero qué duda cabe de que, como en las anteriores entradas que hemos citado, resultan asimismo de aplicación a la gestión pública, o si quieren al empleado público de forma particular. Les dejo con diez pensamientos plenos de erudición y sentido común… Más uno de regalo (de Reyes). Sigue leyendo

Zeus y los problemas (internos) en las organizaciones

No se agobie. En el fondo es divertido resolver problemas. Estamos gestionado un proyecto y de repente… algo sale mal. Siempre pasa algo. No es culpa de nadie, o quizá de todos, pero en una muy pequeña parte para que nadie se sienta culpable. Sin embargo siempre hay un obstáculo, o dos, o diez. Se habla de problemas económicos, jurídicos, técnicos. Siempre falta dinero, o medios, o formación, o ganas… Se habla, cómo no, de problemas personales, o mejor dicho: “entre las personas”, básicamente falta de feeling, que por cierto muchas veces es falta de comunicación… Pero tras estudiar la teoría de las organizaciones y dudo de todo lo anterior. Empiezo a creer que las causas reales son otras. Sin embargo interesa dar con el origen de los problemas porque este sería el punto de partida para dar con las soluciones ¿Realmente por qué hay problemas dentro de las organizaciones, mayormente las públicas? He llegado a la conclusión de que es por pura mala suerte, no le de más vueltas… O sí, porque ¿de dónde viene la mala suerte?

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El “Equipo A” y la administración local

En 1972, cuatro de los mejores hombres del ejército americano que formaban un comando, fueron encarcelados por un delito «que no habían cometido»: el coronel John Hannibal Smith (George Peppard), el sargento Bosco A. (en España M.A.) Baracus (Mr.T), el capitán H.M. Loco Aullador Murdock (Dwight Schultz) y el teniente Templeton Face (en España Fénix) Peck (Dirk Benedict). No tardaron en fugarse de la prisión en la que se encontraban recluidos. Hoy, todavía buscados por el Gobierno, sobreviven como soldados de fortuna. Si usted tiene algún problema y si se los encuentra, quizá pueda contratarlos… Ellos son: EL EQUIPO A.

Admito que me emociono al recordar estas famosas frases -y supongo que a los “jóvenes cuarentones” de mi generación les ocurre lo mismo-, así que creo que misión conseguida (y es que me encanta que los planes salgan bien) en cuanto al objetivo de evocar aquella mítica serie y revivirla en las mentes de los que la siguieron con entusiasmo. Dicho esto, que nadie se haga ilusiones (estoy pensando en el lector mayoritario de este blog, el directivo público “funcionario”) creyendo que el Secretario, o el Interventor, o el Tesorero, o el TAG, o el Jefe de un servicio… es Hannibal porque manda. Si se trata de repartir roles, y considerando específicamente a los Secretarios y/o Interventores, qué duda cabe de que el Alcade es Hannibal… y nosotros Fénix…

Aquello eran series (y no moría nadie)
Aquello eran series (y no moría nadie)

Pero no por guapos, sino por eficientes. Si lo piensan, la clave del éxito del fantástico Equipo A la tiene siempre el animoso rubio. Hannibal es tremendamente inteligente, pero sus ideas son mucho más perfectas en la teoría que realistas, y aunque luego “los planes siempre salen bien” es gracias a Fénix. A ningún fan de la serie escapan los méritos del resto, pues los cuatro son francamente extraordinarios, pero en mi opinión nadie era tan decisivo y fiable como Fénix, pues M.A, un toro, es no obstante demasiado impulsivo y temperamental,  mientras que Murdock tiene un gran talento pero está como una regadera. Seguro que en nuestras organizaciones todos tenemos a gente así. Pueden ser muy válidos, como los M.A y Murdock originales, pero necesitan a alguien cerca que los vaya templando (Templeton Peck, valga la cacofonía). Volviendo a Hannibal, que es quien manda y decide, se trata sin duda de un jefe mucho más eficaz que eficiente, pues de repente concibe un plan con todas las posibilidades de triunfar pero para el que necesita cinco camiones de basura, quince AK-47 del ejército soviético, veinte maniquíes que pasen por humanos, y 2.000 kg de nata montada. Se lo pide a Fénix y ante el inciso de éste (“necesito al menos 5.000 dólares para conseguir todo eso”), su coronel le replica que solo se gaste 300, porque ha aceptado esta misión de forma totalmente altruista, sin cobrar, y que además lo quiere para dentro de 17 minutos… Fénix, desafiando las leyes de la lógica (por ejemplo habla idiomas que ni siquiera ha estudiado), lo consigue! Y por tanto el Equipo A (tras los oportunos mamporros) también lo consigue, una vez más… Todo eso con el coronel Decker, que es Montoro, respirándoles en la nuca. Cualquier descuido de nuestros héroes puede acabar con sus huesos en la cárcel militar. Al final del capítulo, los cuatro miembros del equipo se disponen a partir en su famosa furgoneta comentando la misión que, aunque exitosa, se ha saldado con un tiro de bala en el hombro de M.A (con su robusta naturaleza se solía curar en 5 minutos) y con 750 dólares de pérdidas (curiosamente Fénix es quien lleva la contabilidad). Ante esas tímidas quejas Hannibal se ríe y se fuma un puro.

Somos, por tanto, Fénix, el que hace posibles cosas a priori imposibles. La única diferencia con el verdadero Fénix es que no ligamos nada, y ya tiene mérito si aún le caemos bien a alguien con el papel de “poli malo” (eso sería otra película) que últimamente nos ha tocado desempeñar. No es como para volverse loco como dicen medio en broma (y medio en serio) algunos, pero sí como para pedir cierta empatía y comprensión a un sistema (Ministerio, Alcaldes, otros cargos públicos, resto de compañeros…) que, por utilizar un término administrativo, no nos acaba de “justipreciar” en relación a nuestra importancia dentro de dicho sistema.

P.D.: Ánimo Javier