COMUNICADO DE PRENSA

COMUNICADO DE PRENSA

Ante la publicación hace unos días de un artículo en el medio “Canarias Ahora – Diario.es”, titulado despectivamente “La Laguna tiene un secretario que da fe pública a distancia”, en el que a través de informaciones falsas o tergiversadas se pone en entredicho mi trabajo, mi independencia política y la legalidad e incluso conveniencia del ejercicio electrónico de mis funciones como Secretario Técnico del Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna, MANIFIESTO:

Que no pertenezco a ningún partido político. Más concretamente, que no tengo vinculación alguna con el partido Coalición Canaria. Ni siquiera soy canario. Mi llegada al Ayuntamiento se produce por razones estrictamente técnicas y por el procedimiento legalmente establecido. También se afirma en el artículo que tenía amistad previa con el anterior Alcalde, perteneciente al citado partido. Esa información es falsa, ya que únicamente nos vimos una vez antes de 2019: fue durante la celebración de un Congreso sobre innovación pública en La Laguna, en 2015, y nos estrechamos la mano porque él era la autoridad pública a la que el protocolo pidió que me entregara un premio que en aquella ocasión recibí. De este momento existe una imagen, y de ella el autor del artículo extrae una supuesta amistad.

Que, por lo demás, no me afecta en absoluto desde el punto de vista profesional y, en definitiva, me da absolutamente igual, que Coalición Canaria haya gobernado en el Ayuntamiento de La Laguna durante los 30 años anteriores a junio de 2019, o que en la actualidad gobiernen partidos como el PSOE o Podemos, con los que he trabajado en el pasado con total normalidad. Lo que sí me afecta y me desagrada, evidentemente, es encontrarme en el fuego cruzado de las contiendas políticas, y ser utilizado en las mismas.

Que los funcionarios con habilitación de carácter nacional (en adelante FHCN) no somos “contratados” por ningún partido, sino que somos funcionarios del Estado que ocupamos plazas vacantes a nosotros reservadas mediante alguno de los procedimientos legales de provisión de las mismas, siendo en este caso la comisión de servicios. En consecuencia tampoco podemos ser “despedidos” o cesados por la voluntad política, y mucho menos porque cambie el equipo de gobierno de la Administración Local para la que trabajamos, precisamente por nuestra independencia funcional y la no vinculación política de nuestro nombramiento. En este sentido es absolutamente incorrecto hablar en el artículo de destituciones, y totalmente falso que la Junta de Personal del Ayuntamiento pueda pedir mi destitución o que el Alcalde tenga la posibilidad de destituirme. Cuando marche del Ayuntamiento de La Laguna, sea cuando sea, será, seguro, por otro motivo y mediante otro procedimiento distinto a la destitución.

Que, en relación a la comisión de servicios, la supuesta pesquisa del periodista preguntando a mi Ayuntamiento de origen si vengo percibiendo una nómina de aquél y, en consecuencia, “cobro dos sueldos”, es absurda y extremadamente retorcida, ya que ni la Seguridad Social ni instituciones serias como los Ayuntamientos de Alzira y La Laguna, ni por supuesto yo mismo, nos prestaríamos a semejante estafa al sistema, una estafa que además es prácticamente imposible llevar a término. Plantear este tema en relación al teletrabajo es ridículo y malicioso, pues insinuar que los días de telepresencia en el Ayuntamiento de La Laguna pueden ser en realidad días de trabajo y cobro en otra institución, no podría ser más rebuscado e insultante hacia mi persona. Este aludido párrafo lo concluye el periodista afirmando “no cobra dos sueldos”, como si hubiera descubierto la información del siglo. No, efectivamente, de hecho cobro un único sueldo que por cierto no es comparativamente alto (investiguen eso) en relación a la dificultad técnica de mis cometidos y la responsabilidad que recae sobre mis espaldas, y añado que, teniendo en cuenta los nuevos gastos derivados del cambio de ciudad, como el alquiler de una vivienda en La Laguna y los desplazamientos, resulta sencillo calcular que he perdido bastante dinero desde el inicio de esta andadura profesional. Mis motivaciones eran y siempre han sido otras al embarcarme en este reto: esencialmente poder ayudar a una ciudad como La Laguna a entrar en el siglo XXI desde el punto de vista administrativo.

Que, en relación al Ayuntamiento de Alzira del cual procedo, resulta asimismo malicioso afirmar que tiene “tres veces menos habitantes que La Laguna y sin la condición administrativa de consistorio de gran población”, dando a entender que, quizá, yo pudiera carecer de la capacitación técnica suficiente como para trabajar en un Ayuntamiento de la importancia de La Laguna. Pero lo cierto es que detento la condición de FHCN de categoría superior, teniendo la habilitación profesional necesaria como para trabajar con cualquier Ayuntamiento de España, incluido por ejemplo Madrid, que tiene varias decenas de veces más población que La Laguna. No entendemos este estilo de escritura periodística, que parece que tiene la intención de confundir.

Que el ejercicio de las funciones de los FHCN se caracteriza por la imparcialidad política, siendo el criterio de legalidad el que inspira dicho ejercicio. Concretamente mis funciones son de tipo técnico y directivo, y de forma específica tengo asignado el impulso y coordinación de la implantación del procedimiento electrónico en el Ayuntamiento de La Laguna, un reto profesional “bonito” que me motivó a venir.

Que, precisamente, el procedimiento administrativo es y debe ser electrónico según la Ley 39/2015, y de forma concreta la función de fe pública se realiza a través de la firma electrónica del FHCN. Dicha firma siempre es telemática, y por lo tanto resulta indiferente el lugar de su emisión. La fe pública ya no es el clásico “ante mí” notarial, sino que se realiza a través de herramientas como la aludida firma electrónica, el sello de órgano o el código seguro de verificación de órgano. Poner en duda que parte de mi jornada mensual se pueda realizar a través de medios telemáticos supone no reconocer que lo vengo haciendo desde hace seis meses, como se puede comprobar a la vista de mi firma y participación en cientos de documentos y expedientes durante prácticamente todos los días, incluido este mes de agosto, desde mi incorporación el pasado 1 de marzo. Mi trabajo y teletrabajo durante todo este tiempo está absolutamente documentado, y para cuestionarlo sólo cabría que algún jurista de perfil reaccionario se animara a afirmar que los expedientes son nulos o anulables por ser electrónicos, o que les falta un matasellos o una firma con una pluma como la de Cervantes (qué barbaridad), pero no se puede negar su existencia porque ahí están.

Que, con carácter general, negar la posibilidad de teletrabajar supone como mínimo un desconocimiento (o una omisión mal intencionada) de figuras totalmente implantadas especialmente en la empresa privada, como el trabajo en red, normalmente a través de un gestor de expedientes o un software más sencillo de ofimática, las videoconferencias, o la propia firma electrónica; además por supuesto de herramientas ya clásicas como el teléfono o el correo electrónico. Supone además una tremenda incoherencia que lo ponga en duda un diario que se vanagloria de ser “El primer periódico digital de Canarias”, donde curiosamente el periodista que escribe este artículo presenta una noticia sobre La Laguna sin haber pisado la isla de Tenerife, y sirviéndose esencialmente del móvil y el portátil (o dispositivos similares). Por supuesto esto es posible en la privada pero también en la pública, y por eso iniciamos también este proyecto piloto, que pretende abrir la puerta para que futuros compañeros y compañeras puedan disfrutar de esta modalidad de desempeño profesional.

Que, precisamente, en el artículo se menciona que soy “un caso muy particular en España: al menos ninguna de las fuentes consultadas sabe de otro secretario municipal que pueda dar fe pública sin estar presente físicamente en el acto administrativo”. Efectivamente, soy el primero e, insisto, es mi intención abrir esta puerta a otros compañeros y compañeras, de toda España y por supuesto también del Ayuntamiento de La Laguna, para lo cual es esencial que este proyecto piloto llegue a buen puerto.

Que, por lo demás, el teletrabajo tiene sobrada cobertura legal en el ordenamiento jurídico español, erigiéndose en un derecho idóneo para hacer efectivo a su vez el derecho de conciliación de la vida laboral y personal.

Que, sobre la procedencia de la modalidad de teletrabajo para el ejercicio de mi puesto, cabe afirmar que el ejercicio de las funciones directivas tiene además una tendencia natural a la orientación a resultados, pasando a un plano absolutamente secundario el presencialismo estricto, y el cómputo de horas “de sillón”. En cuanto a los medios jurídico-técnicos, no cabe duda de que el trabajo en red, el expediente electrónico y su herramienta principal, la firma electrónica, permiten una metodología de trabajo “de escritorio remoto” que permite visualizar el equipo en cualquier lugar y momento, además de tele-reunirse. Todo ello resulta infinitamente más eficiente, ganando el trabajador en calidad laboral (productividad) y en calidad de vida (conciliación, “salario emocional”).

Que no es cierta la afirmación que se realiza en el artículo de que la negociación de mis condiciones de trabajo tuviera que pasar por la Mesa de negociación del Ayuntamiento. Sobre la necesidad de negociar colectivamente en este caso, el art. 37.2.c) del Real Decreto Legislativo 5/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público establece que “Quedan excluidas de la obligatoriedad de la negociación, las materias siguientes: c) La determinación de condiciones de trabajo del personal directivo”. En mi caso tengo la condición de funcionario de la administración local con habilitación de carácter nacional, categoría superior, y el puesto por mi provisto es el de secretario técnico y órgano de apoyo a la Junta de Gobierno Local, por lo que sin duda tiene carácter directivo y así lo establece la Ley de Régimen Local (art. 130).

Que, más allá del cuestionamiento del teletrabajo, la razón de fondo de este artículo, del escrito y las quejas que en él se mencionan, así como de otros ataques y acciones contra mi persona, es la resistencia al cambio. Mi llegada al Ayuntamiento (que se produjo, insisto, el pasado 1 de marzo, por lo que es significativo que se mueva este asunto ahora) está vinculada a la implantación de la aludida administración electrónica, un proyecto de mejora del servicio (orientado al ciudadano) que, a nivel interno, supone un cambio total en la organización y funcionamiento de la entidad, un cambio importante que en este momento ya está teniendo ciertos impactos que obligan a los funcionarios a salir de su zona de confort. En este sentido debo decir públicamente que la inmensa mayoría de los compañeros y compañeras demuestran una actitud adecuada ante este proceso, e incluso en bastantes casos una muy buena predisposición, pero que la minoría resistente presenta un perfil tóxico y parecen “dispuestos a todo” para que nada cambie. Evidentemente nada van a conseguir, porque, con o sin mi presencia en el futuro, ya hemos iniciado un proceso irreversible que sólo pude concluir de una manera: consolidando el cambio hacia una Administración mejor. En todo caso se trata de cuestiones internas que ojalá hubiéramos podido dilucidar en otro terreno de juego, y no involucrando a los medios.

Que admiro y apoyo la labor de los Sindicatos y la Prensa como instituciones y lobbies relevantes de nuestra sociedad, pero que en este caso lamento y rechazo de plano que se hayan prestado a ser utilizados para el boicot del proyecto de modernización y mejora del Ayuntamiento de La Laguna. De forma concreta, la afirmación que realiza el periodista en su artículo de que “la Junta de Personal tiene ya enfilado al secretario a distancia” estoy seguro de que no representa a todas las personas integrantes de dicha Junta, ni muchísimo menos a los compañeros y compañeras del Ayuntamiento, pero no deja de ser muy significativa (casi un lapsus calami).

Que Canarias es una Comunidad Autónoma que, por sus características, debe apostar decididamente por los medios electrónicos y telemáticos.

Que firmo el presente comunicado con un certificado electrónico de firma, como tantas veces hago a diario en mi desempeño profesional, me encuentre donde me encuentre.

COMUNICADO DE PRENSA

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5 respuestas a “COMUNICADO DE PRENSA

  1. Magnífico, Víctor. En tu línea!!
    Gracias por el trabajo qué haces por todos y para todos. Un abrazo desde otra isla cercana de parte de otra habilitada nacional.

  2. Efectivamente el teletrabajo debe ser también una realidad para los FHN y la administración electrónica una exigencia legal que cuesta poner en marcha y tu impulso doctrinal y práctico, Víctor, es un ejemplo para los funcionarios locales.

  3. Muchas gracias por las numerosas muestras de apoyo, de todo corazón. Estos días me he sentido muy arropado. Gracias amigos! Cada vez estamos más cerca de cambiar la Administración Pública española: “Sancho, ladran, luego cabalgamos…”

    https://www.linkedin.com/posts/victoralmonacid_ante-la-publicaci%C3%B3n-hace-unos-d%C3%ADas-de-un-activity-6574551764064845824-61FK

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