Un buen directivo consigue el éxito con lo que tiene

Se puede matizar la analogía, pero no me negarán que un directivo público desempeña un rol similar al del entrenador en deportes de equipo, por ejemplo el baloncesto. Lo decimos porque siempre nos quejamos, muchas veces con razón, de la falta de medios – humanos, materiales, económicos, técnicos- para la consecución de los objetivos, pero hay lo que hay, tenemos lo que tenemos, y las limitaciones no se pueden convertir en impedimentos, salvo que las queramos utilizar como pretexto para eludir nuestra responsabilidad.

Y ahora dejen de leer los no aficionados al baloncesto. El domingo finalizó el Eurobasket 2017, una competición de gran nivel deportivo en la que la selección española consiguió una meritoria medalla de bronce. Muchos dicen, decimos, que pudo ser de oro, pero también podían haber regresado nuestros fantásticos jugadores con las manos vacías, de modo que no deja de ser un éxito más de los Pau Gasol y compañía, sobre todo visto en el contexto de la última década y media, la cual arroja un Palmarés repleto de títulos y medallas Europeas, Mundiales y Olímpicas. Qué gran generación de deportistas.

¿Realmente se podría haber conseguido el oro? Sí, con mucha probabilidad, si se hubiera ganado la semifinal, un partido que se perdió contundentemente contra un equipo, el esloveno, que rebosa juventud, pasión y talento (lo que a la postre les ha convertido en campeones de la competición), pero que no es mejor que España. Y desde luego no es mucho mejor que España, equipo al que ninguna selección debería poder apalizar, ni siquiera el USA Team. ¿Qué es por tanto lo que falló de una manera tan estrepitosa?

Si nos permiten otra analogía, la dirección de un partido de baloncesto, desde la óptica del entrenador, es algo muy parecido a una partida de ajedrez. Tú tienes tus fichas (o las que te quedan), tus puntos fuertes y débiles de inicio, más los que se van produciendo a lo largo del partido (lesiones, faltas, jugadores o jugadas que no puedes parar, sistemas defensivos que te bloquean…). De hecho se producen infinidad de situaciones durante los partidos que, por medio de reflejos y táctica, se pueden resolver. En baloncesto hay muchas oportunidades de cambiar la dinámica de un partido: tiempos muertos, descansos entre cuartos, infinitos cambios (y combinaciones de jugadores, y de ataques, y de defensas)… En fútbol, por ejemplo, esto no es así.

5 ideal Eurobasket
Quinteto ideal del #Eurobasket2017. Van surgiendo fantásticos jugadores nuevos, pero se mantiene una constante: Pau Gasol (37 años)

La soberbia es un gran pecado, y la crítica destructiva también, de modo que las siguientes líneas deben entenderse desde el respeto al trabajo del entrenador. Un aspecto muy importante del juego es el ritmo de partido que le interesa a tu equipo, teniendo en cuenta que el tempo debe ser el adecuado y más propicio a las características de tus jugadores (esto también es importante en las organizaciones públicas, donde los proyectos pueden llegar a fracasar por ir a velocidades excesivamente veloces o ralentizadas, según los casos). Un equipo debe encontrar su estilo idóneo de juego, y a partir de ahí tratar de hacerlo valer. Volviendo al Eurobasket, es evidente que Eslovenia nos dio un baño táctico en la semifinal al imponer un ritmo vertiginoso que, siendo ideal para sus atléticos y jovencísimos exteriores, perjudica claramente a jugadores muy veteranos o muy grandes (los cuales tienen no obstante otras cualidades que deberían hacerse valer), como es el caso de Navarro (37 años), Marc Gasol (31 años y 2.15 de estatura) y Pau Gasol (37 años y 2.15). Precisamente los hermanos Gasol son la mejor pareja de pívots del mundo, un punto fuerte, muy fuerte, que su equipo debe aprovechar. Pero no van a rendir tanto si se pasan el partido subiendo y bajando a toda velocidad, corriendo detrás de gacelas como Doncic o Dragic. Y no van a rendir tanto, al menos en este tipo de partidos, si juegan juntos. Más daño haríamos al rival, sobre todo cuando tiene tanta movilidad y se cierran con dureza en defensa, con “un solo Gasol” en cancha. Uno al poste bajo, con espacios para jugar, acompañado de cuatro compañeros abiertos que alejen la defensa de la zona en la que tiene que maniobrar. A esto se le llama “aclarado”, y aunque de vez en cuando lo hacemos, es más difícil con dos hombres grandes en cancha, porque su sola presencia provoca que se acumulen muchos rivales en la zona cercana al aro. Al final no hay huecos, y siempre hay un “actor de reparto” dispuesto a chocar contra nuestros pívots. Los Gasol muchas veces se podrían sustituir el uno al otro, y así de paso descansarían más, algo necesario en partidos muy exigentes físicamente, máxime superada la treintena. Tampoco es nada malo que los jóvenes vayan jugando más minutos importantes, algo que los equipos de la antigua Yugoslavia siempre han tenido meridianamente claro.

Decían que has de utilizar a los cinco mejores jugadores, pero yo descubrí que uno gana con los cinco que mejor encajan (Red Auerbach)

Obviamente hay momentos en el partido que debes jugar con lo mejor que tienes, y los Gasol son los mejores; o que cerrar el rebote, y ellos son los más altos, pero otras veces es más importante imponer un determinado ritmo de partido, o simplemente cambiar la dinámica positiva del rival. A esto se le llama “leer el partido”, y en un deporte como el baloncesto supone la diferencia entre ganar o perder.

En las organizaciones públicas debemos tener una estrategia, como en el juego, pero también ser capaces de adaptarla o incluso cambiarla completamente si es que las circunstancias lo aconsejan. Debemos tener plan A, plan B y capacidad de improvisación. Si juegas siempre de la misma manera es probable que pierdas, porque eres previsible, y porque no todos los equipos son iguales ni todas las situaciones del juego favorecen tu modus actuandi estandarizado. También pasan cosas antes y durante el campeonato (qué bien nos hubieran venido triplistas como Llull, Abrines o Mirotic, pero no los teníamos y esa era la realidad). Casi todos los entrenadores se adaptan a las circunstancias de partido (y de campeonato) a medida que se van produciendo. Los directivos públicos también deberíamos hacerlo.

© Todos los derechos reservados. Nosoloaytos. Web oficial de Víctor Almonacid Lamelas 2017. Aviso legal.
Anuncios

3 thoughts on “Un buen directivo consigue el éxito con lo que tiene

  1. Estimado compañero:

    Yo no soy muy aficionado al deporte, hasta el más trepidante me aburre como a un oso, sin embargo soy entusiasta de la observación de la naturaleza animal y dentro de esa mayoría la minoría q es el ser humano.
    Yo cuando cambio de destino identifico el zoológico solo con cruzarme con el por los pasillos, se quien es el arquitecto, el responsable de servicios sociales, el secretario lo normal es q me abra la puerta del bestiario. Crees de verdad q los equipos sin tan diferentes y sobre sus inercias cambiando de organización, equipo o rama.
    Entiéndase lo q digo sin el más mínimo ánimo de ofensa. Incluso me gustaría saber como es el animal q representa al interventor dentro de ese arca de Noé.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s