Entrevista con Xavier Marcet

Xavier MarcetXavier Marcet, conocido por muchos de nuestros lectores, es un consultor en estrategia, innovación y emprendimiento corporativo formado en postgrado en las escuelas de negocios UC Berkeley, IESE y ESADE y una licenciatura anterior en historia por la UAB. Desde 2004 trabaja ayudando a empresas, universidades y administraciones a desplegar modelos de innovación orientados a obtener resultados. Ha desarrollado consultorías internacionales en més de 20 países de Europa y América, en empresas como HP, Sony, Arauco, Grupo Agbar, Repsol, Banc de Sabadell o Seat. Preside Leadtochange (Barcelona – Madrid – Boston y Santiago de Chile) que son empresas en red dedicadas a la consultoría en estrategia e innovación y 8Wires, una start up sobre Big Data y Management. Asimismo, es Presidente Fundador de la Barcelona Drucker Society. Es profesor de la Universitat Pompeu Fabra (IDEC) e imparte numerosas conferencias al año sobre temas de innovación y emprendimiento, así como clases en distintas escuelas de negocio y universidades de España y Latinoamérica.  Sus últimos libros publicado es “Cosas que aprendemos después” (Plataforma Editorial, 2010) e “Innovación Pública” (RIL Ed. 2013). Este año presenta su nuevo libro “Esquivar la mediocridad”. Hemos tenido la oportunidad y la suerte de dialogar con él para Nosoloaytos sobre temas de gestión pública. Desde aquí le agradecemos su buena predisposición y aprecio para con nosotros.

Víctor Almonacid.- A pesar de la imperiosa necesidad de innovar en lo público se puede afirmar que las organizaciones públicas españolas no son, salvo honrosas excepciones, innovadoras. Tampoco fomentan la innovación en su seno ni seguramente están estructuradas para ello ¿Qué es lo que falla? ¿Cuál es el caldo de cultivo ideal para generar una cultura innovadora?

Xavier Marcet.- La cultura de la administración está pensada para las certezas, no para las incertidumbres. Y el mundo de hoy no es precisamente de certezas. Falla la capacidad de adaptación a un mundo que se aceleró. Estamos ante un desafío que es mayor que el advenimiento e impacto de Internet. Y la administración no puede ni debe reaccionar como una empresa ante su mercado (sería un grave error) pero si se adapta extraordinariamente tarde a los cambios tecnológicos actuales corre el riesgo de que la disrupción le pase por encima. Ya tenemos una tecnología que puede disrumpir la administración: el Blockchain y en el sector público casi nadie habla de ella.

V.A.- Hablemos de gestión… ¿Planificación estratégica sí o planificación estratégica no?

X.M.- Lo que necesitamos es una estrategia. Sin tener una visión de dónde vamos no sabemos como fijar objetivos, asignar recursos o prioridades. Antes estrategia era igual a planificación estratégica. Hoy no. El mundo cambia más rápido que la capacidad de planificar incluso para las administraciones. Solamente podemos planificar en aquello que nuestra capacidad de cambio interna es similar a la externa. Necesitamos modos más ágiles y flexibles de concretar la estrategia y hacer que se compadezca bien con la innovación. De hecho la innovación es otro modo de servir a la estrategia, igual que antes lo era la planificación.

V.A.- ¿Los supuestos directivos públicos ejercen de directivos? Lo decimos porque se observa mucha distancia entre los perfiles políticos y los técnicos, y da la sensación de que nadie asume verdaderas tareas de gestión que tengan al mismo tiempo en cuenta la legalidad. Utilizando un símil futbolístico, parece que tenemos defensas y delanteros, pero no centrocampistas organizadores del juego…

X.M.- Me preocupa mucho la falta de talento en la administración, ya sea en el ámbito técnico o el político. Sin talento en lo público vamos al desastre como sociedad. Y parece que lo hacemos todo para que la gente de talento no se sienta atraída por la política o por la dirección pública. Más allá de esto, coincido, falta una actualización del management público similar o mayor que la que vivimos a inicios de los noventa. 

V.A.- ¿Podrían ser los funcionarios con habilitación esta figura coordinadora y ocupar ese espacio directivo en la administración local?

X.M.- Podrían. Pero mucho me temo que el concepto de funcionariado de siglos anteriores, entrará en crisis en el siglo XXI. En un mundo de trabajo muy líquido y adaptativo, hay que repensar el concepto de funcionario, claramente.

V.A.- ¿Por qué la Administración es tan lenta?

X.M.- En primer lugar porque se mueve en la complejidad. En segundo lugar porque los incentivos que operan en el sector privado (alteraciones de mercado que expulsan a los que no se adaptan rápido) no existen en el sector público con el mismo automatismo. Y en general, porque hay falta de sentido de urgencia para todo aquello que escape a la pura táctica política.

V.A.- Vemos como cada cuatro años irrumpen en la administración numerosos nuevos altos cargos, algunos que derivan directamente de las urnas, y otros nombrados por los anteriores… ¿Cuántos asesores necesita un político? Cierto es que es legítimo (y democrático) cambiar la acción de gobierno cuando se producen cambios electorales, pero ¿cómo podemos evitar que se modifiquen sustancialmente o incluso que se aborten proyectos transversales, como la transformación electrónica, con tantos cambios en la dirección? ¿No faltan elementos estables?

X.M.- Dado que el entorno exterior es de un cambio muy acelerado faltan elementos de cambio para poder acometerlos. Parece una paradoja pero necesitamos estabilidad directiva para operar cambios importantes. Lo que es insufrible es que entre curvas de aprendizaje y pruebas piloto las transformaciones importantes se eternicen. Faltan liderazgos solventes que desburocraticen las administraciones y las hagan más adaptativas al mundo actual.

V.A.- Parece que algunos responsables públicos simplemente basan su gestión en tener contentos a algunos ciudadanos, asociaciones o empleados… ¿Cómo podríamos acabar con el clientelismo en la administración?

X.M.- Con una cultura más madura tanto para los que dan las subvenciones como para los que las reciben. Poner al centro el concepto de valor público y girar alrededor de la creación tangible de valor público. Hay muchas cosas a revisar, entre ellas los mecanismos de participación ciudadana en el entorno 4.0. Sobra paternalismo y clientelismo y falta actualización y profesionalidad.

© Todos los derechos reservados. Nosoloaytos. Web oficial de Víctor Almonacid Lamelas 2017. Aviso legal.
Anuncios

3 thoughts on “Entrevista con Xavier Marcet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s