Entrevista para ABC

“Pues para aquellos o aquel que detenta el poder del Estado, es tan imposible violar o despreciar abiertamente las leyes por él dictadas y, al mismo tiempo, mantener la majestad estatal, como lo es ser y, a la vez, no ser” (Spinoza, Tratado Político, Alianza Editorial, 1986, p. 115).

A continuación insertamos el texto completo de la entrevista que nos realizó el Diario ABC, en cuya edición digital se puede consultar una versión reducida de la misma (pinchar aquí):

Víctor Almonacid (Valencia, 1973) está considerado actualmente como uno de los referentes, a nivel nacional, en la moderna gestión pública, algo que avalan varios galardones, individuales y colectivos, a la innovación pública. En un momento interesante -inicio de legislatura en el Estado, inminente aprobación de una ley de contratos que “promete” acabar con la corrupción, transición de la burocracia a la tramitación electrónica…-, hemos querido dialogar con él acerca de estos asuntos de actualidad y también para que nos cuente sus proyectos inmediatos. 

¿Cómo ha ido este 2016 recién terminado? ¿La Administración ya es electrónica?

2016 ha sido un año muy especial para mi, profesionalmente hablando. Precisamente por la entrada en vigor de la Ley de procedimiento, que definitivamente obliga a la Administración a ser electrónica, me vi “casi obligado” a coger una pequeña excedencia. Este es mi tema, mi especialidad profesional (junto con transparencia y Smart City), y ahora más que nunca existe muchísima necesidad de formación e información. Tenía tanta demanda de cursos y conferencias que me pareció que lo más honesto era hablarlo con el Alcalde y dejar el Ayuntamiento unos meses, por supuesto sin cobrar, para dedicarme a explicar esta transformación digital de la Administración por toda España, porque sinceramente veo que es algo que mucha gente no sabe cómo hacer. Ha sido muy enriquecedor: he tenido la oportunidad de conocer a muchos compañeros de otras organizaciones públicas y me siento confortado porque creo que he podido ayudar. Lo que yo he visto allí donde he ido es que la Administración aún no es electrónica, pero sin duda lo será, no solo porque lo dice la ley sino porque lo exige la sociedad. Los responsables públicos ya han empatizado con esta realidad. Ahora “solo” queda gestionar el cambio, tarea compleja pero tan necesaria o más que la tecnología o la propia ley.

¿Y cómo se presenta el nuevo 2017?

Lleno de estímulos y con un proyecto nuevo. Después de esta excedencia he vuelto a mi puesto en el Ayuntamiento de Alzira, que por cierto es una organización muy adelantada en esta transfomación digital de la que hablábamos. Obviamente siempre quedan cosas por hacer… A finales de marzo me incoporo al Consell Insular de Eivissa, en comisión de servicios, donde asumiré la responsabilidad de dirigir el proyecto de implantación de la administración electrónica, y también el de Smart Island.

Qué bien suena el término Smart Island ¿Puede explicar un poco más en qué consiste? ¿Qué tiene que hacer una Isla para ser inteligente?

Pues es el equivalente al famoso Smart City, pero creo que más naturalizado porque una isla es el entorno ideal. Estamos en una nueva etapa del servicio público, no solo más tecnológico, sino también más eficiente, más sostenible, más social, más medioambiental… Añadan, por ser esta isla, el llamado “turismo inteligente” y un mayor desarollo del sector económico y del tejido empresarial local (pensamos más en PYMEs y emprendedores que en multinacionales). Todo pivota en torno a los grandes datos y los datos abiertos, que son consumidos por los distintos agentes públicos, empezando por la propia administración… Este tipo de políticas públicas debe ser supramunicipal, y en una isla mejor incluso que en una provincia. La isla es un territorio diferenciado por la Naturaleza, no por una decisión política o administrativa. Es el ámbito territorial idóneo para desarrollar una estrategia de gestión.

Por lo que dice me parece entender que es ligeramente distinto al proyecto Smart City ¿Cuáles son las diferencias?

“Ligeramente distinto” es una buena definición. Smart City supone en esencia mejorar los servicios públicos que presta un Ayuntamiento. Pero cuando hablamos de isla hablamos de un territorio que abarca varios municipios. Y aunque se trata de un proyecto del Consell insular, de ámbito supramuncipal, en su gestión obviamente deberán involucrarse todos los municipios de la Isla. Smart Island supone homogeneizar todos los servicios públicos municipales dentro de su ámbito, optimizando y compartiendo recursos, por supuesto sin perjuicio de su autonomía local. Será difícil porque a veces a los políticos de distintos colores les cuesta colaborar, pero el servicio público debe estar por encima de estas pequeñas diferencias. El proyecto Smart Island supone la adopción de un “modelo de isla”.

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«La única solución definitiva contra la corrupción es la interiorización de la ética por parte de todos los responsables públicos»

En España está a punto de ver la luz la nueva Ley de Contratos del Sector Público, de la que dicen que puede ser la que ponga en jaque a la corrupción. ¿Qué opinión le merece esta norma?

Es cierto, el gran objetivo de esta Ley es acabar con la corrupción en la contratación pública española. La intención es loable, pero visto el Proyecto en tramitación soy escéptico al tiempo que valoro positivamente la introducción de algunas medidas. La Ley procura aumentar la concurrencia, especialmente la de las PYMEs. Sin duda es bueno que no siempre toquen el dinero público los mismos… ¿Cómo lo llevarán a la práctica los órganos de contratación? No lo sé. Se acentúan los principios de publicidad y transparencia, dentro del llamado “buen gobierno” y lucha contra la corrupción, procurando la profesionalización de la gestión contractual pública, antaño muy politizada. Se busca en definitiva la gobernanza de lo público a través de una buena administración de la actividad contractual, profesional, legal, con rendición de cuentas y restricción del ejercicio de las prerrogativas. En la misma línea, aumentan el control y las garantías sobre esa legalidad y transparencia, con especial atención a las prohibiciones de contratar y las modificaciones de contratos, el ámbito subjetivo de la Ley (ampliado), la generalización del nuevo procedimiento abierto simplificado (que sustituye en la práctica al negociado sin publicidad), los criterios de adjudicación relacionados con el coste-eficacia y la calidad-precio, la necesidad de negociar en el procedimiento negociado, el control de la morosidad, la consolidación de los recursos y tribunales administrativos especiales en materia de contratación, y otras medidas antifraude y anticorrupción sobre los órganos de contratación, especialmente en relación a los órganos de supervisión.

Entonces la Ley no está tan mal…

La teoría no está nada mal. Adjudicaciones no objetivas, fraccionamientos ilegales, modificaciones al alza, fraudes en el procedimiento negociado y abuso de los llamados contratos menores eran los principales puntos negros. Algunos se abordan, otros no. Sigue siendo legal que un Ayuntamiento pequeño no necesite tramitar ni documentar ningún tipo de expediente en un contrato de obras que no supere los 50.000 euros más IVA. La cantidad es altísima.

Por otra parte y como siempre decimos, una gran herramienta para la lucha contra la corrupción es la gestión pública electrónica. Los trámites electrónicos se publican, como mínimo se almacenan, y siempre dejan rastro. En la nueva Ley la regla general es la de las comunicaciones electrónicas, pero luego su articulado está repleto de cautelas que indican más bien desconfianza que necesidad de garantía de la seguridad de los sistemas. Parece que se parte de la presunción de que las distintas herramientas y aplicaciones son poco fehacientes, poco seguras e incluso poco accesibles.

¿Qué mejoraría?

Mi crítica es que se muestra un claro desconocimiento de la administración electrónica con ese exceso de temor o mal entendida cautela, toda vez que algunas administraciones llevamos funcionando desde hace años de manera electrónica en cuanto a los procedimientos de licitación, y otras, como el Gobierno Vasco, décadas. Obviamente cualquier plataforma debe cumplir escrupulosamente el Esquema Nacional de Seguridad, algo que sabemos desde 2007 y cuyo plazo de adaptación se cumplió en enero de 2014.

En definitiva, una Ley tímida en relación a sus objetivos. Cargada de buenas intenciones pero que algunos podrán burlar. Mire lo que está pasando ahora en el Estado con el rescate de las concesiones de las autopistas… Otras leyes anteriores, como la de transparencia, la de factura electrónica, y la de procedimiento, también perseguían acabar con la corrupción. El Código Penal, cuya primera versión es de 1822, no lo ha conseguido en casi 200 años. En realidad, la única solución definitiva es la interiorización de la ética por parte de todos los responsables públicos. La corrupción terminará cuando deje de haber corruptos.

Durante los últimos años has tenido una presencia destacada en múltiples eventos relacionados con la innovación pública, como el Congreso Novagob ¿Qué apariciones o conferencias tienes programadas para 2017?

Pues creo que mi cupo de conferencias ya lo he cubierto por un tiempo. Huyo de etiquetas, pero no sería un auténtico “innovador” si me pasara los próximos 20 años hablando de lo mismo y en los mismos términos. Ahora debo seguir creciendo para poder volver a explicar mi experiencia en el futuro. El tirón de la administración electrónica ha sido grande en el último año, y aunque por supuesto no ha decrecido ni va a decrecer en importancia, mi implicación en el nuevo proyecto entiendo que exige una dedicación total y casi exclusiva, por lo que voy a hacer muy pocas de estas apariciones este año. Tengo un par de compromisos de formación en este primer trimestre, pero luego me voy a centrar en lo que viene. Puede que tenga alguna intervención puntual en el CNIS (Congreso Nacional de Innovación y Servicios Públicos) y en el Congreso Novagob, porque son eventos a los que tengo mucho cariño, pero poco más.

Entrevista relacionada: #AmanecePunto7 #caféVirtual Victor Almonacid marcha al Consell Insular de Ibiza, presentado por el gran Óscar Pellicer i Gil tb Dj NeB

Publicado el enero 12, 2017 en Administración electrónica, Contratación electrónica, Corrupción, Uncategorized. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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