Reflexiones sobre #liderazgo (I): La importancia del entrenador

“La multitud por sí sola nunca llega a nada si no tiene un líder que la guíe” (Hermann Keyserling)

El reciente Campeonato Mundial de baloncesto celebrado en España nos ha mostrado muy buenos ejemplos en relación con una de las cuestiones que más nos ocupa y preocupa actualmente en la Administración, que es la del liderazgo. En los deportes de equipo debe funcionar el equipo, valga la redundancia, y para eso cada uno debe asumir su rol. Es más que conveniente que haya un líder sobre la cancha de juego pero, sobre todo, en el banquillo. No conozco ningún ejemplo de éxito deportivo en el que el entrenador no haya ejercido de líder. Como siempre el ejemplo del mundo del deporte es totalmente extrapolable a nuestras organizaciones públicas.

Hoy mismo ha dimitido Juan Antonio Orenga como seleccionador y entrenador del equipo español de baloncesto. Vaya por delante que no es mi estilo ejercer esa crítica feroz (otro deporte nacional) que por ejemplo también tuvo que soportar Del Bosque, pero Orenga, al cual como persona apoyo totalmente y es el primero que debe sentirse mal en este momento, no ha liderado bien el equipo. Nadie dijo que fuera fácil ganar un mundial (enseguida salen “listos” que están seguros de que lo hubieran hecho mejor), pero al final los errores cuestan caros, y, no por dolo sino por negligencia, se producen fracasos en los que se debe asumir la responsabilidad (cada uno en la parte que le toque). No queremos hacer esta valoración de la actuación española demasiado extensa, ya que el objetivo es hablar de liderazgo, pero sí daremos, con todo el respeto, tres detalles técnicos:

  1. Incomprensible “quemar” a los mejores jugadores solo para ganar algunos partidos de la primera fase por más de treinta puntos, algo que es totalmente irrelevante.
  2. Inconcebible no preparar un partido de eliminatoria contra un rival que siempre es difícil, confiando únicamente en la hipotética superioridad.
  3. Inexplicable no reaccionar ante un mal inicio de partido. Hablábamos de Del Bosque. El baloncesto es un deporte muy distinto al fútbol. En fútbol empiezas perdiendo 2-0 y es francamente difícil (no imposible) remontar: si atacas “a lo loco” puedes recibir el tercero al contraataque, pero si no marcas tres goles, pierdes. Un partido de baloncesto da mucho más margen a la reacción, y el entrenador es mucho más importante y puede tener una gran incidencia durante el partido. Hay tiempos muertos, tiempos entre los cuartos, tiempo de descanso, instrucciones a pie de cancha que se oyen perfectamente por parte del base, cambios ilimitados, infinitos dibujos y combinaciones de defensas y ataques que incluso se pueden cambiar en cada jugada… Aquí el que da primero no da dos veces y hay muchos ejemplos de grandes remontadas. Leí en algún medio “Francia nos sorprendió”. A mí sí, pero solo durante 2 ó 3 minutos. A partir de ese momento me sorprendió España.

Valga el anterior argumentario como crítica constructiva, pero sobre todo como ejemplo, por desgracia negativo, de lo que queremos ilustrar. Un buen entrenador es un entrenador líder. Y un entrenador líder no da pie a que su mejor jugador haga un cambio (por mucho que ese jugador tenga toda la razón en querer descansar y al mismo tiempo dar confianza a un compañero que no juega prácticamente nada); un entrenador líder tiene capacidad de reacción ante momentos de crisis, ya que lo importante es ganar el combate, no un asalto; un entrenador líder plantea los campeonatos de menos a más, pensando en estar mejor en las eliminatorias que en la primera fase; un entrenador líder confía en todos sus jugadores; un entrenador líder no sucumbe ante la primera dificultad, pues hay partidos que se ganan por treinta puntos y otros en los que hay que sufrir y se gana por dos… Un entrenador líder da la cara, y eso sí, la ha dado y ha asumido su responsabilidad. Porque un entrenador tiene mucha responsabilidad, pero no toda. Que conste que algunos jugadores tampoco estuvieron nada acertados y también tienen la suya. Ahora mi voto es que vuelva Pepu, quien en realidad nunca debió irse.

En el bando contrario, en el de las alegrías, precisamente los tres equipos medallistas nos muestran tres tipos de entrenador y al mismo tiempo tres modalidades de líder. Nos fijaremos en estos buenos ejemplos. A saber:

  • Oro: Mike Krzyzewski (Coach K). El liderazgo del respeto y la experiencia. Con diferentes equipos, sin duda todos ellos fantásticos y eso ayuda y mucho, Coach K tiene el increíble récord de 64 victorias en 65 partidos como seleccionador de USA. Por el camino varios oros en Mundiales y JJOO, y siempre jugando bien. Decía que tener jugadores fantásticos ayuda mucho, pero esto no asegura tener un buen equipo. Solamente Chuck Daly, entrenador del Dream Team de Magic, Jordan y Bird, se podía permitir el lujo de ver los partidos como un espectador de primera fila. El resto se lo han tenido que trabajar. Krzyzewski ya tenía una larga y exitosa trayectoria en el baloncesto universitario (donde curiosamente muchos de los entrenadores están mejor valorados que los de la NBA), exhibiendo una sabiduría que solo está al alcance de los que reúnen al mismo tiempo inteligencia, experiencia, psicología, y por supuesto conocimiento táctico del juego. De forma concreta, la psicología es una cualidad importantísima en un líder, y manejar doce egos como los de las jóvenes estrellas de la NBA solo es posible con grandes dosis de respeto ganado por su parte y motivación. En resumen: el USA Team no era el Dream Team; tenía puntos débiles (son un equipo mucho más corriente en ataque estático ante zona que en el contraataque), pero no se han notado.

    La mayoría de jugadores que ganan títulos lo celebran. Djordjevic, aprovechando que sale en la TV, saca una pancarta y entre lágrimas de rabia le exige a la OTAN que deje de bombardear su país. Líder absoluto
    La mayoría de jugadores que ganan títulos lo celebran. Djordjevic, aprovechando la presencia de la TV, sacó una pancarta y entre lágrimas de rabia le exigió a la OTAN que dejase de bombardear su país. Personalidad única; líder nato
  • Plata: Aleksandr ‘Sasha’ Djordjevic. Pasión y mentalidad ganadora. Sin duda fue una gran sorpresa que Serbia alcanzara la final. Djorjevic, entrenador relativamente inexperto, venía avalado sin embargo por una impresionante trayectoria como jugador, y visto lo visto ha quedado demostrado que es exactamente el mismo tipo de entrenador que de jugador: un gran líder carismático. Orgulloso, intenso, ganador… Desde siempre mostró una gran fortaleza mental y como jugador es conocido entre otras hazañas por haber ganado muchos partidos (y títulos) en el último segundo. Pero esto no se consigue solo con una mentalidad ganadora: por supuesto también era buenísimo; más que aceptable en todos los aspectos del juego pero especialmente sobresaliente en el lanzamiento de tres puntos. Como botón de muestra, decir que en la final del Eurobasket del 95, en la que Yugoslavia ganó a la Lituania de Sabonis, Djordjevic hizo 41 puntos (con nueve triples). Me hubiera gustado tener la oportunidad de enfrentarme a él como jugador. Como entrenador, apenas un año después de quedar séptimos en el Campeonato europeo, Djordjevic, el nuevo técnico de Serbia, ha sido capaz de transmitir sus cualidades a sus jugadores para ascender nada menos que cinco puestos. Ganó muchos títulos como jugador (los niños que antes eran sus jugadores le admiraban) y ahora simplemente muestra el camino. Desborda pasión: para él el juego consiste en ganar o morir, y solo los americanos le han privado de un campeonato que ya ganó como jugador. Su liderazgo es incuestionable.
  • Bronce: Vincent Collet. Aprendiendo de la derrota… En los últimos años España siempre ha vencido a Francia en baloncesto, a pesar de que los dos equipos son de altísimo nivel lo cual daría alguna opción más a los franceses que la derrota casi segura. Solo las semifinales del pasado europeo, resueltas en el último segundo, dieron un sufrido triunfo a la mejor Francia de la Historia frente a una España mermada por la ausencia de dos de sus mejores jugadores. No se esperaba algo así este año. En este Campeonato coincidieron en la fase previa y España dio buena cuenta de los de Collet por 24 puntos. Pero Collet tomó apuntes… En realidad siempre los ha tomado. Como en el caso de USA, España es un equipo impresionante pero no invencible. Sus puntos débiles, para qué negarlo, son más que evidentes, y sin duda un equipo atlético que disponga de aleros de dos metros y pívots tiradores puede hacerle daño a los nuestros. Por un lado porque nuestros exteriores, de enorme calidad, sufren ante físicos superiores; y por otro porque nuestros pívots, los Gasol, no defienden tan cómodamente los triples como los tiros cerca de canasta. A pesar de esto, que es muy teórico, no es nada fácil ganar a un equipo superior, y Francia lo hizo la semana pasada con España. Para ello es preciso preparar muy bien el partido, mentalizar a los jugadores de que su “bestia negra” es vulnerable (aquí también hay un gran trabajo psicológico), y por último orquestar toda la puesta en marcha. Lo cierto es que Collet le dio una lección táctica a Orenga y ese es exactamente el modo en el que un equipo puede vencer a otro que sobre el papel es mucho mejor. Un gran líder también es un gran estratega.

    Al margen de la certeza de la frase, el señor que dijo esto era el mayor líder que yo he visto sobre una cancha
    Al margen de la certeza de la frase, el señor que dijo esto era el mayor líder que yo he visto sobre una cancha

En definitiva, al igual que Collet aprende de la derrota, nosotros podemos aprender de estos buenos ejemplos y, si tiene usted, lector, la condición de directivo público, sepa que es una especie de entrenador y que bien podría inspirarse en estos modelos a seguir.

Como dijimos en Liderazgo y motivación en la Administración Pública es imposible tener éxito en un proyecto si uno está solo. Ganan los equipos, no las personas. Un líder conforma grandes equipos, sacando lo mejor de cada miembro, y si hay un denominador común en todos los ejemplos analizados es que el colectivo estaba por encima de las individualidades.

También decíamos en Conclusiones del I Foro Intraemprendizaje en la Administración Pública, que hay que reconvertirse e incluso en algunos casos reinventarse. A veces si algo va bien no hace falta cambiarlo, pero hemos visto que jugar siempre de la misma manera te convierte en previsible. El cambio triunfa, el estatismo fracasa. Alguien dirá “el cambio es arriesgado”. Claro, y el que no arriesga no gana.

ANEXO. UNA DE MIS PRESENTACIONES SOBRE LIDERAZGO Y GESTIÓN DEL CAMBIO 

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One thought on “Reflexiones sobre #liderazgo (I): La importancia del entrenador

  1. Los funcionarios pueden dejar de cobrar si la Administración quiebra, evidentemente, y por ello debemos implicarnos todos de que el servicio público se cumpla, porque si no es así, la Administración no se sostiene y por tanto, es insostenible los medios y recursos humanos.
    El servicio público municipal de wifi debe ser propio y obligatorio para evitar la rigidez en el trabajo y flexibilizar el acceso electrónico.

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