Muchos años “huyendo” del derecho… Y ya está bien

El presente constituye la versión extendida de mi artículo para el Diario Levante EMV publicado el 17/11/13, titulado “Canal 9 – Políticos 0“.

1.- Nada nuevo bajo el sol

Lo que ha ocurrido en C9-RTVV, y que salvo milagro que lo impida concluirá con su clausura, liquidación y cierre, es un hito más en la triste Historia de las mercantiles de capital público, creadas y usadas como medio para ese fin tan ilegal como inmoral que llamamos popularmente corrupción.

En efecto, si hablamos de antecedentes, y como jurista, les puedo decir que en este tema llueve sobre mojado. Históricamente las sociedades mercantiles de capital público –que no “empresas públicas”- han sido (y son) la excusa perfecta para saltarse a la torera el “incómodo” derecho administrativo, plagado de procedimientos, algo que no siempre nos gusta, pero al mismo tiempo de garantías. Dicho de otra forma, la creación de una mercantil era la forma de que las distintas AAPP contrataran a las personas (si hablamos de relaciones laborales) y empresas (de servicios y suministros) que subjetivamente considerasen, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y que una entidad privada no se sujetaba al derecho público –afirmación hoy día muy matizable-. Una empresa privada hace lo que le da la gana, sí, pero claro, con el dinero público o con el servicio público el realganismo no vale, al menos a largo plazo, porque luego pasa lo que ya ha pasado.

Europa lo veía, sobre todo en España, y nunca ha avalado este tipo de fraudes de ley. El Informe y conclusiones de la Comisión de Expertos para el estudio y diagnóstico de la situación de la contratación pública del año 2004, señalaba que el estatuto de Derecho privado de una Entidad no constituye un criterio que pueda excluir su calificación como poder adjudicador, es decir, como entidad sujeta por la ley de contratos públicos. Como se pone de manifiesto en las Conclusiones del Abogado General Sr. ALBER presentadas el 7 de noviembre de 2002 en el Asunto C-283/00, Comisión vs. España, si fuese decisivo a qué rama del Derecho está sujeto el organismo según las disposiciones nacionales, las autoridades de un Estado miembro podrían eludir fácilmente la aplicación de las Directivas sobre contratos públicos. Ésta elusión o huída del derecho administrativo, es la que se ha venido produciendo con la proliferación de entidades dependientes, y “dependientes de las dependientes” (dependencia “en cascada”), sujetas a derecho privado, pero a través de las cuales actúan realmente los entes públicos. En el mismo sentido apreciado por el Abogado General, fue dictada el 16 de octubre de 2003 la Sentencia del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas en este Asunto, en relación con la Sociedad Estatal de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios, S.A. En esencia, según la aludida argumentación del Letrado, «bastaría con crear una sociedad, por ejemplo, una sociedad anónima de suministros, sujeta únicamente al Derecho privado, y prever como objeto social el suministro de mobiliario de oficina, papel, etc., a las autoridades estatales. Aunque el Estado sería accionista único y podría influir en todas las decisiones de la sociedad anónima de suministros, no estaría obligado a publicar anuncios de licitación, porque la sociedad anónima de suministros no estaría sujeta al Derecho público, sino al privado. 

Para acabar de situarnos cabe recordar que Radiotelevisión Valenciana, SA (en adelante RTVV) es una sociedad mercantil –es decir, una empresa privada- pero de titularidad pública, dotada de personalidad jurídica y con plena capacidad. Adopta la forma de sociedad anónima, cuyo capital social será participado en su totalidad por la Generalitat o sus entidades autónomas. Esto dice el artículo 6 de la, aún vigente, Ley 3/2012, de 20 de julio, de la Generalitat, de Estatuto de Radiotelevisión Valenciana -y modificada por el Decreto Ley 5/2013, de 7 de noviembre, del Consell, “por el que se adoptan medidas urgentes para garantizar la prestación del servicio público de radio y televisión de titularidad de la Generalitat”-.

2.- Huída del derecho

Esta “huída del derecho administrativo” -el que regula los procedimientos de selección de los contratistas o proveedores, y también el de los empleados de la entidad- se traduce en definitiva en una “huída del derecho”, de cualquier derecho, lo cual ha situado siempre a estas entidades, con muy pocas excepciones, en la clandestinidad jurídica. Como hemos visto Europa lo ha denunciado desde hace muchos años, pero aquí hemos hecho caso omiso. Para colmo se ha sobredimensionado un sector público ya per se cargadísimo en España. Es muy probable que esté justificada la creación de una mercantil para la prestación del servicio público de radio y televisión, no discutimos hoy eso –sí podemos discutir la creación de muchas otras entidades- pero esta situación de ilegalidad crónica, de mala gestión, y de ausencia de controles y auditorías jurídicas y económicas han ido acumulando despropósitos, y cómo no, deudas e ilegalidades. Y esto sí se puede aplicar a RTVV. Había mucho en juego, pero se ha optado por el clientelismo y no por la eficacia, enchufando (así de claro) a los afines para puestos directivos, los cuales han servido a su amo pero simultáneamente han machacado la entidad. Con la honrosa excepción de Rosa Vidal, una persona justo del perfil contrario al del “sobrino tonto”, pero a la que han pasado una “patata caliente” en el último momento, y que por si tenía poca dificultad su tarea de reflotar la mercantil, no la han dejado trabajar.

3.- Las peores formas para tomar una decisión ya tomada

Lo cierto es que RTVV ha funcionado, en mi opinión desde su inicio pero de forma radicalizada en las dos últimas décadas, de esa manera viciada. Vicio que se agrava al tratarse de un medio audiovisual e informativo público… Y de este modo, desangrándose el enfermo, hemos llegado a los últimos años, los peores… Por razones de espacio no recapitularé en este momento los acontecimientos relacionados con el ERE, y su reciente Sentencia. El caso es que el fallo, como era de esperar, estima la demanda de los trabajadores indebidamente despedidos -el ERE hacía aguas sobre todo en lo formal- y cuatro horas más tarde el Consell toma la decisión más importante de la historia de la Generalitat Valenciana con un nivel de celeridad en el mejor de los casos criticable.

Y se emite una nota de prensa, todo ello a una velocidad impropia de la Administración y con un nivel de detalle que hace pensar que la decisión estaba ya tomada, y que únicamente faltaba el detonante, la excusa. Y después de haber estudiado, mal si ha sido en cuatro horas y casi peor si ha sido en varios meses, todas las opciones, la única conclusión posible, la única solución –para el Consell- es que “només queda l’altra via que és, lamentablement, procedir a la supressió del servici públic de la ràdio i la televisió d’àmbit autonòmic”. Menudo jarro de agua fría leer esto de repente, sobre todo para quien se va de cabeza al paro, pero también para 5 millones de personas más…

Al día siguiente hubo -dicen que más vale tarde que nunca- una rueda de prensa en mi opinión demagógica, porque aunque la sanidad o la educación en efecto son más importantes que la televisión o la radio, si hacemos la misma reflexión sobre todos los servicios no quedaría ni uno salvo quizá la asistencia sanitaria básica. Un muy dudoso fondo apoyado en unas formas aún peores. En Grecia, un país que destaca por sus altos niveles de corrupción y su mala gestión pública, pasó exactamente lo mismo hace unos meses. Dudoso honor para el Gobierno valenciano ser el segundo en cerrar una televisión pública. Esto es especialmente grave incluso en el caso de que el cierre estuviera justificado. Podremos negar o no la oportunidad de la medida, pero nunca la mala gestión acumulada a la que hacíamos alusión. Aquí somos mucho de decir que “entre todos la mataron y ella sola se murió”, pero en otras democracias más avanzadas ante una cosa así –caso improbable de que ocurra- se buscarían responsables.

Canal 9 Políticos 0 (goleada, pero por desgracia la victoria es solo moral)
Canal 9 Políticos 0 (goleada, pero por desgracia la victoria es solo moral)

4.- Triplicando la audiencia (menuda lección)

Y tras el anuncio de cierre la reacción de los trabajadores de RTVV, y también de la sociedad valenciana, y española. En las redes sociales, en la calle, y sobre todo en la propia televisión y radio. Sintiéndose por primera vez independientes, los empleados han seguido haciendo televisión y radio, siendo reivindicativos pero profesionales, trabajando como nunca en los peores momentos al mismo tiempo que intentaban recuperar su tele, su radio, su trabajo, su vida (y de la muchos otros). #RTVVnoestanca ha sido un grito unánime estos días.

Aplaudo la lección de profesionalidad, compañerismo, madurez, lucha y ética que los empleados del ente han mostrado tras el anuncio, eso sí, y todo hay que decirlo, alguno tan paniaguado como los directivos de antaño, por lo que me han parecido extraños en su papel reivindicativo. Bueno, más vale abrir los ojos tarde que seguir en la penumbra… El caso es que la audiencia se triplicó de martes al jueves de esa semana.

Al final, y para evitar el “desmadre”, el anteriormente citado Decreto Ley del Consell, corta por lo sano –por segunda vez en tres días- esta pequeña rebelión, con el loable objetivo de “reestablecer el correcto funcionamiento del servicio público” y porque los trabajadores “no han respetado desde el miércoles las condiciones del contrato-programa”. Cierto: claro que no….

5.- Servicio público con mayúsculas. Sobre la transversalidad

Es cierto, insisto, que la televisión y la radio son servicios públicos menos importantes para la sociedad que tener una salud pública (?) y una educación de calidad (?). En términos estrictos así es, pero si analizamos el verdadero alcance del servicio que un medio público presta a la sociedad nos hallamos ante un servicio público de primer nivel, transversal, ya que además del papel que en sí mismo representa, difunde y fomenta muchos otros: la cultura y la lengua valenciana, la educación (de jóvenes y adultos), el deporte, el empleo, los hábitos saludables, la ciencia… Y por supuesto la información y el entretenimiento. Que nadie se ofenda, pero las privadas ni remotamente cumplen tales funciones. Por otra parte hay otras televisiones públicas, pero no son valencianas.

Un abrazo para todos los valencianos, especialmente para los más afectados por la decisión del cierre (los trabajadores y sus familias), y valga el presente como un granito de arena más para que #RTVVnoestanque.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s