Existe una Asociación de Dirección Pública Profesional, y está organizando un Congreso mundial

En España existe una Asociación de Dirección Pública Profesional (twitter @AsocDPP, y web aquí). Valga la presente, ante todo, para dar difusión a esta excelente y muy necesaria iniciativa. Las finalidades de la Asociación DPP son:

  1. Realizar actividades de carácter profesional que contribuyan a la promoción, impulso, desarrollo, mejora de la imagen y protección de la Dirección Pública Profesional (DPP) en España.
  2. Establecer relaciones con colectivos de similares características en el resto del mundo.
  3. Desarrollar acciones que contribuyan a la mejora del liderazgo público en España
  4. Fomentar la cultura de la evaluación y la rendición de cuentas en la DPP.
  5. Realizar acciones para el desarrollo profesional continuo de los Asociados.

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Inscripciones ¿electrónicas? en procesos selectivos

¿Es legal negar el derecho de las personas a presentar una instancia a través de sede electrónica? Hace 12 años que no lo es, pero aún así, llevando la cuestión al terreno de lo racional: ¿tiene algún sentido que indiquemos a los aspirantes que deben utilizar los medios presenciales para presentar “papeles” cuando lo que estamos seleccionando son empleados públicos que en el mejor de los casos estarán obligados a utilizar los medios electrónicos por haber aprobado? Sigue leyendo

La otra formación…

Mucho hemos hablado en este espacio de formación, como no puede ser de otra manera habida cuenta de su necesidad en la capacitación del moderno empleado público… Pero dicho empleado no es el único actor de lo público, y es que la formación de otros pilares subjetivos importantes como los políticos o los mismos ciudadanos alcanza un nivel de importancia similar en el modelo de Gobernanza que solemos defender (procedimiento electrónico, transparencia, datos abiertos, rendición de cuentas, participación democrática…) Sigue leyendo

El bloqueo democrático: una cuestión de inmadurez

Mediados de julio. Siguen pasando las semanas y no se atisba ni rastro de investidura en el Estado. Una vez más, y ya van unas cuantas en los últimos años, los partidos son incapaces de llegar a pactos o acuerdos para la formación de un nuevo Gobierno (y mucho menos para llegar a un pacto de legislatura), mientras que otros partidos aparentemente próximos en lo ideológico ni se sientan a negociar (nos referimos a los teóricos “centro” y “centro izquierda”). Este fenómeno, entre otros calificativos, merece como mínimo el de “inmadurez democrática”.  Sigue leyendo